sábado 12 de julio de 2008

Hadita bella

Hadita bella, cordial, esquiva
hadita linda, preciosa, altiva,
la fuente llevas del sol naciente
y distribuyes como simiente
toda su luz folicular
a todo el orbe carbuncular.

Befana sabia, de cien mil galas;
Befana alegre que nos regalas
los albos sueños de navidad
asiste al mundo con tu verdad
y siendo amable, siendo translúcida,
dona los polvos de tu alma lúcida.

Besola tierna, tan compasiva,
Besola dulce, tan comprensiva
tal como un ángel de alma florida,
enseña al hombre porqué la vida
se nos regala como manjar
y aprenderemos tal vez a amar.

Queridas hadas tan amorosas
¿por qué se esconden muy caprichosas?
-Es porque somos tan sensitivas,
y delicadas y llamativas
que si nos miran con malos ojos
nos deshacemos en los abrojos.


sábado 28 de junio de 2008

Ayer y hoy (soneto con estrambote)

Cabalgo entusiasmado galopando sobre vientos…
Habiendo resistido los embates de canallas,
he visto la caída de paredes y murallas
tejiendo letanías entre cuitas y lamentos.

He visto tantos llantos, tantos gritos y tormentos
pasearse forajidos bajo fuego de metrallas
y luego resistir los asedios de atalayas
usando catapultas, cañonazos y aspavientos.

He visto la embestida de dragones comodoros
arrear sus llamaradas al umbral de la memoria
sin más piedad que el hambre de desdenes y desplantes.

He visto ya el asedio de los persas y los moros
barrer a los cristianos de los libros de la historia
dejando en mí silencios y dolores trepidantes.

Hoy viajo serenado sobre brisas ondulantes:
Crecido, madurado, tan solemne como vasto
pues me ha fortalecido mi pasado tan nefasto.

Hoy soy mejor persona, ¡tan juicioso como casto!

lunes 23 de junio de 2008

El ogro y la niña (dueto tonisan y Denn)

-¿Sería tan amable de darme una moneda?
Es tarde y hace frío, no para de llover,
me asusta aquel mendigo tirado en la vereda,
la panza me hace ruido, no tengo qué comer.

-¿Cómo es que me molestas? Dinero no me queda
y llevo mucha prisa pues tengo que correr;
no quiero detenerme, la vida se me enreda;
si pierdo mi trabajo me bota mi mujer.

-Disculpe por favor, no quise ser cargosa
los chicos; casi siempre, sabemos molestar.
¿Me acepta un regalito? Hoy encontré esta rosa
yo sé que a su señora la flor le va a gustar.

La niña lo miraba sonriendo deliciosa,
el ogro frunce el ceño y se apresta a replicar:
-¡Ah infanta descarada!; ¿qué rosa ni qué rosa?
y ajándole el retoño, comiénzala a insultar.

Pequeña y aterrada, temblando por el frío,
con lluvia en sus ojitos la niña respondió:
-¿Por qué rompió mi rosa? Era un regalo mío,
la flor era tan bella y ahora se murió.

La niña desvalida, mojada y temerosa
observa con espanto al viejo malgeniado,
pero es ya tanto el hambre; que llora neblinosa
mientras el hombre engulle; un nudo, consternado
y lágrimas asoman de su alma tenebrosa
que ablandan; poco a poco, su duro corazón.
El viejo; genuflecto, al fin entra en razón.

Carita sin sonrisa, de ojitos inundados
estira su manito rozando con su miel
al rostro del buen hombre que oculta, avergonzado,
los restos de la rosa, molida en el papel.
Sutil y con ternura desarma su pasado
vibrando, entre sollozos, le cuenta con temor,
y esconde su mirada rasgada de dolor.

-Mis papis hace un año, al cielo se han marchado,
mis días son oscuros, amargos como hiel,
me duermo en este saco, mugriento y remendado
el frío me castiga, helándome la piel.

El hombre entre sollozos, dolido y enfadado
con este mundo horrible, con este mundo cruel
se sienta y bisbiseando trata de hablar pausado
y entre tartamudeos le da un abrazo fiel:

-No llores niña linda, no gimas por favor,
si quieres yo te llevo cargada a mi vergel.-
Extiende los bracitos, donándole su amor
y cual su hija fuera; se va a vivir con él.
El ogro ya no es ogro, poniéndose a cantar
la carga entre sus brazos, llevándola a su hogar.
tonisan
Denn

domingo 8 de junio de 2008

Pelágica mesa (soneto)

Sardinas, jureles y pargos
danzando; en las aguas azules,
con peces trajeados de gules:
no saben de tragos amargos.

Escualos de dientes muy largos
se sienten seguros curules,
navegan vestidos de tules:
despiertan de ancestros letargos.

Se acaba la celebración;
comienza la carnicería;
la sangre vertida se espesa.

Famélica es esta canción
que agota cualquier alegría
en ésta pelágica mesa.

miércoles 16 de enero de 2008

Fantasía antígua.

Magos, hadas, caballeros y princesas
inspiran a todos solemnes ternezas,
duendes, brujas, hechiceras y dragones
nos hacen volver furiosos leones.

Recuerdos de un mundo llevado por dentro
en que las bondades eran siempre el centro
en que los malvados
eran castigados,
recuerdos de un orbe de gracia y portento.

Castillos, palacios, un cielo de espejos
brillando ante niños alegres, perplejos.
Sirenas de gala, luceros de arena
ornaban el sueño, quitaban la pena.



miércoles 9 de enero de 2008

Fantasía bañada

La cascada llameaba sus gotas rosáceas
sobre rocas de albúmina transparente,
mariposas alzando vuelo entre la bruma
crepuscular y vaporosa,
ondeaban con la brisa clorofílica de la selva.

Un llanto de lágrimas alegres
se dispersaba muro abajo
entre sonrisas de verdura intermitente.

Holocausto de dolores y dilemas,
abreboca hacia un nueva vida,
la cascada dibujaba en el presente
los retoques de este plácido futuro.

Entusiasmo, eso era tu silencio
de aliciente caída hacia el mañana…

Videojuegos

Se que soy todo un cuarentón
mas no he dejado de soñar
por eso me atrevo a jugar
videojuegos con ilusión.

En mundos de fantasía
me sumerjo con esmero
y hago todo lo que quiero
consumando mi osadía.

Muchos peligros encuentro
en cada nueva aventura,
más siempre con la ventura
de estar a salvo aquí adentro.

¿Por qué negarme proezas
y hazañas monumentales,
si en escenarios virtuales
desarrollo neas destrezas?

¿Por qué negarme alegrías
y una sana diversión
si se presta la ocasión
para jugar noche y día?

¿Y acaso no soy un niño
infante de corazón...?
¿por qué te da comezón
que el juego me haga un cariño?

Con los juegos he llorado
por el destino de Yuna,
bajo el brillor de la luna
he reído y he gozado.

De Rinoa la sonrisa
me cautivó totalmente,
y de Tifa; sutilmente,
recibí soplos de brisa.

Con los juegos he vencido
aún a los más poderosos;
he fregado a los tramposos
y como héroe me he vestido.

Con los juegos he aprendido
valiosas lecciones de vida
y alguna historia perdida
regresó así del olvido.

Vagando en tierras irreales
sin dolor y sin premura
encontré en cada aventura
tesoros espirituales.

Por eso seguiré jugando
videojuegos por mi cuenta,
aun después de los noventa;
mientras sigan palpitando
mi corazón trepidante
y ésta; mi alma, que es de infante...