Mis Escritos

Mis escritos

son gratutitos

copia y pega

y ya está.

Los derechos de autor son demasiado caros

son la excusa del depredador

para hacer dinero fácil

a costa del escritor.

Por eso prefiero confiar

en que se reconocerá mi autoría.

Por eso, yo regalo mi trabajo

siempre que reconozcan mi autoría...

Copia y pega y es todo tuyo,

con mi nombre en el final.

Gracias

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miércoles, 2 de febrero de 2011

Ninfas y Auroras

Dibujo de Camelia Davidescu



Entre nubes luminosas van volando los pegasos
con sus alas primorosas con su aliento fuego y rayo
con sus ninfas jineteando entre crines cenicientas
van surcando estrato nimbos coloreados por la aurora.

Y la aurora se desnuda complacida con la dicha
de un galope melodioso de una música celeste
los pegasos la saludan con sus cascos diamantinos
y la besan  a lo lejos con su hocico tremebundo.

Y las ninfas enrojecen y las ninfas se sonrojan
mientras hacen sus piruetas, acrobacias y sonrisas:
desde el alba hasta la luna las piruetas de las ninfas
embellecen a la aurora más allá del cielo azul.

Ay yo quiero mami linda despegar de este disgusto
-y volando eternidades y cubriendo lejanías-
me consientan y consuelen las auroras de las ninfas
me seduzcan y enamoren esas ninfas de la aurora…

domingo, 24 de octubre de 2010

Tu Candor

Desde el fondo del océano
una fosa de negror
se levanta, se revuelca
sobre el agua, viendo el sol.



Ya no es fosa, ahora es isla
ya no es negra, su verdor
es floreado, con un toque
de la fauna derredor.



Desde el ras del mar azul
una isla de verdor
se levanta, se remonta
hacia el cielo, viendo al sol.



Ya no es isla, es montaña
ya no es verde, su blancor
es nevado, con un brillo
de aguanieve de color.



Desde el tope de los cielos
una cima de blancor
se levanta, se dispara
hacia el cosmos, viendo al sol.



Ya no es cima, es estrella
ya no es blanca, su fulgor
es candente, con un soplo
de matiz multicolor.



Desde lo alto, desde el cosmos
una estrella de fulgor
nos alegra, nos alumbra
calentando nuestro amor.



Cada noche en tus ojos
yo disfruto su esplendor
y la estrella ruboriza
transformándose en candor.

sábado, 23 de octubre de 2010

Aladino y Jazmín

Resurjo de mis cenizas
soplándome entre tus brisas
y levanto raudo el vuelo
y me voy hasta tu cielo
en alfombra voladora
o en moderna aspiradora.
Con tal de ser tu Aladino
mi verso con gusto afino.
Mi Jazmín enamorada
te cubro de polvo de hada
y volamos  por las lunas
que bañan las suaves dunas
de tu imponente presencia
y creamos nueva ciencia
con tu mágica escultura
que me llena de premura
por besar tu hermosa boca
que desvela y me provoca...

jueves, 16 de septiembre de 2010

De cómose hacen las liras

Si quieres hacer liras,
acepta con amor toda cadencia
que surge de las piras
que forjan la potencia
del ritmo y de la pausa y de su ciencia.

Recuerda que son siete
las sílabas del verso con que inicias;
y aunque mucho te apriete
la métrica que oficias
es bella cada estrofa que acaricias.

Logrado el primer verso,
con un endecasílabo lo sigues;
tras un afán perverso,
astuto lo persigues,
llegando al tercer verso tú prosigues.

Son siete nuevamente
las sílabas del cuarto y del tercero
y cierras ágilmente
la estrofa; cual torero,
con un endecasílabo postrero.

La rima es otra cosa
que vuelve pesadilla la estructura,
pero; luego es hermosa
la lira que figura
cual joya permanente en la cultura.

Primero con tercero
en rima consonante bien completa;
los otros tres los quiero
[también la misma meta]
sin esa monorrima que irrespeta.

Y habiéndolo alcanzado;
el canto de la estrofa que termina,
te sientes consagrado
y sabes se avecina
un enjambre de estrofas que alucina.

sábado, 12 de julio de 2008

Hadita bella

Hadita bella, cordial, esquiva
hadita linda, preciosa, altiva,
la fuente llevas del sol naciente
y distribuyes como simiente
toda su luz folicular
a todo el orbe carbuncular.


Befana sabia, de cien mil galas;
Befana alegre que nos regalas
los albos sueños de navidad
asiste al mundo con tu verdad
y siendo amable, siendo translúcida,
dona los polvos de tu alma lúcida.


Besola tierna, tan compasiva,
Besola dulce, tan comprensiva
tal como un ángel de alma florida,
enseña al hombre porqué la vida
se nos regala como manjar
y aprenderemos tal vez a amar.


Queridas hadas tan amorosas
¿por qué se esconden muy caprichosas?
-Es porque somos tan sensitivas,
y delicadas y llamativas
que si nos miran con malos ojos
nos deshacemos en los abrojos.


sábado, 28 de junio de 2008

Ayer y hoy (soneto con estrambote)

Cabalgo entusiasmado galopando sobre vientos…
Habiendo resistido los embates de canallas,
he visto la caída de paredes y murallas
tejiendo letanías entre cuitas y lamentos.


He visto tantos llantos, tantos gritos y tormentos
pasearse forajidos bajo fuego de metrallas
y luego resistir los asedios de atalayas
usando catapultas, cañonazos y aspavientos.


He visto la embestida de dragones comodoros
arrear sus llamaradas al umbral de la memoria
sin más piedad que el hambre de desdenes y desplantes.


He visto ya el asedio de los persas y los moros
barrer a los cristianos de los libros de la historia
dejando en mí silencios y dolores trepidantes.


Hoy viajo serenado sobre brisas ondulantes:
Crecido, madurado, tan solemne como vasto
pues me ha fortalecido mi pasado tan nefasto.


Hoy soy mejor persona, ¡tan juicioso como casto!

lunes, 23 de junio de 2008

El ogro y la niña (dueto tonisan y Denn)

-¿Sería tan amable de darme una moneda?
Es tarde y hace frío, no para de llover,
me asusta aquel mendigo tirado en la vereda,
la panza me hace ruido, no tengo qué comer.

-¿Cómo es que me molestas? Dinero no me queda
y llevo mucha prisa pues tengo que correr;
no quiero detenerme, la vida se me enreda;
si pierdo mi trabajo me bota mi mujer.

-Disculpe por favor, no quise ser cargosa
los chicos; casi siempre, sabemos molestar.
¿Me acepta un regalito? Hoy encontré esta rosa
yo sé que a su señora la flor le va a gustar.

La niña lo miraba sonriendo deliciosa,
el ogro frunce el ceño y se apresta a replicar:
-¡Ah infanta descarada!; ¿qué rosa ni qué rosa?
y ajándole el retoño, comiénzala a insultar.

Pequeña y aterrada, temblando por el frío,
con lluvia en sus ojitos la niña respondió:
-¿Por qué rompió mi rosa? Era un regalo mío,
la flor era tan bella y ahora se murió.

La niña desvalida, mojada y temerosa
observa con espanto al viejo malgeniado,
pero es ya tanto el hambre; que llora neblinosa
mientras el hombre engulle; un nudo, consternado
y lágrimas asoman de su alma tenebrosa
que ablandan; poco a poco, su duro corazón.
El viejo; genuflecto, al fin entra en razón.

Carita sin sonrisa, de ojitos inundados
estira su manito rozando con su miel
al rostro del buen hombre que oculta, avergonzado,
los restos de la rosa, molida en el papel.
Sutil y con ternura desarma su pasado
vibrando, entre sollozos, le cuenta con temor,
y esconde su mirada rasgada de dolor.

-Mis papis hace un año, al cielo se han marchado,
mis días son oscuros, amargos como hiel,
me duermo en este saco, mugriento y remendado
el frío me castiga, helándome la piel.

El hombre entre sollozos, dolido y enfadado
con este mundo horrible, con este mundo cruel
se sienta y bisbiseando trata de hablar pausado
y entre tartamudeos le da un abrazo fiel:

-No llores niña linda, no gimas por favor,
si quieres yo te llevo cargada a mi vergel.-
Extiende los bracitos, donándole su amor
y cual su hija fuera; se va a vivir con él.
El ogro ya no es ogro, poniéndose a cantar
la carga entre sus brazos, llevándola a su hogar.
tonisan
Denn

domingo, 8 de junio de 2008

Pelágica mesa (soneto)

Sardinas, jureles y pargos
danzando; en las aguas azules,
con peces trajeados de gules:
no saben de tragos amargos.

Escualos de dientes muy largos
se sienten seguros curules,
navegan vestidos de tules:
despiertan de ancestros letargos.

Se acaba la celebración;
comienza la carnicería;
la sangre vertida se espesa.

Famélica es esta canción
que agota cualquier alegría
en ésta pelágica mesa.

miércoles, 16 de enero de 2008

Fantasía antígua.

Magos, hadas, caballeros y princesas
inspiran a todos solemnes ternezas,
duendes, brujas, hechiceras y dragones
nos hacen volver furiosos leones.

Recuerdos de un mundo llevado por dentro
en que las bondades eran siempre el centro
en que los malvados
eran castigados,
recuerdos de un orbe de gracia y portento.

Castillos, palacios, un cielo de espejos
brillando ante niños alegres, perplejos.
Sirenas de gala, luceros de arena
ornaban el sueño, quitaban la pena.



miércoles, 9 de enero de 2008

Fantasía bañada

La cascada llameaba sus gotas rosáceas
sobre rocas de albúmina transparente,
mariposas alzando vuelo entre la bruma
crepuscular y vaporosa,
ondeaban con la brisa clorofílica de la selva.

Un llanto de lágrimas alegres
se dispersaba muro abajo
entre sonrisas de verdura intermitente.

Holocausto de dolores y dilemas,
abreboca hacia un nueva vida,
la cascada dibujaba en el presente
los retoques de este plácido futuro.

Entusiasmo, eso era tu silencio
de aliciente caída hacia el mañana…

Videojuegos

Se que soy todo un cuarentón
mas no he dejado de soñar
por eso me atrevo a jugar
videojuegos con ilusión.

En mundos de fantasía
me sumerjo con esmero
y hago todo lo que quiero
consumando mi osadía.

Muchos peligros encuentro
en cada nueva aventura,
más siempre con la ventura
de estar a salvo aquí adentro.

¿Por qué negarme proezas
y hazañas monumentales,
si en escenarios virtuales
desarrollo neas destrezas?

¿Por qué negarme alegrías
y una sana diversión
si se presta la ocasión
para jugar noche y día?

¿Y acaso no soy un niño
infante de corazón...?
¿por qué te da comezón
que el juego me haga un cariño?

Con los juegos he llorado
por el destino de Yuna,
bajo el brillor de la luna
he reído y he gozado.

De Rinoa la sonrisa
me cautivó totalmente,
y de Tifa; sutilmente,
recibí soplos de brisa.

Con los juegos he vencido
aún a los más poderosos;
he fregado a los tramposos
y como héroe me he vestido.

Con los juegos he aprendido
valiosas lecciones de vida
y alguna historia perdida
regresó así del olvido.

Vagando en tierras irreales
sin dolor y sin premura
encontré en cada aventura
tesoros espirituales.

Por eso seguiré jugando
videojuegos por mi cuenta,
aun después de los noventa;
mientras sigan palpitando
mi corazón trepidante
y ésta; mi alma, que es de infante...

Viceversa (entre amores y universos)

De tus labios,
gorgotean infinidad de besos;
como estrellas fluyentes
de un contínuo y perpetuo
big-bang
que se auto regenera;
recreando sensuales universos
eternamente.

Los electrones orbitan protones,
tal como yo orbito tus deseos.
Los átomos forman sendos enlaces;
iónicos
como nuestro romance imbatible,
covalentes
como el dulce concubinato
que es mi aspiración y desvelo.

Todo el universo pulula de amor.
Todo tu amor pulula de universos
y viceversa.

Viaje a las estrellas

Desatando estoy las tempestades
atadas a mi alma ya rendida;
permito así que las novedades
se ajusten a mi metro y medida.

Me adueño pues, de ésta adusta vida
sobre ola bravucona y aterida.
Navego en creciente y en levante
cual delfín sinuoso y elegante,
y tomando rumbo a mi destino
escojo exaltado mi camino
sin saber a donde me dirijo.

Voy con ánimo prolijo
a continentes esquivos
de toda cultura humana.

Voy a lugares cautivos
del albor de la mañana.

Voy a la Atlántida viva
a la Lemúria profana
a la Pangea altiva
voy a Gondwana...

Y regreso luego, energético y ancestral
de este trayecto en espiral
a las tierras que mi alma clama...

En las tierras que mi alma inventa
abordo mi corazón finalmente
y abandonando la necia mente
-con el perdón de toda afrenta-
enciendo sus motores; decidido...
para no quedarme dormido.

Si quieres venir conmigo
¡hay espacio en la cabina!
Viste tu ropa más fina
y sube al transbordador
que despegamos enseguida
hacia una nueva vida
y hacia un mundo mejor:
yo como alegre trovador
y tú como musa embestida
por los cantos del amor.

Sube ya al transbordador
que se inician la secuencia
y el conteo regresivo.
Se me antoja un soñador
este buque de la ciencia,
este andamiaje algo vivo...

Surcaremos los planetas
en sendos viajes estelares
cruzaremos cual cometas
todos los sistemas solares.

Visitaremos nebulosas
cercanas y lejanas,
por tus ansias deseosas
seremos cuna y cama.

Enciende el escudo protector
que se acercan los meteoritos:
en los brazos del amor
es virtud todo detrito.

Invitemos a Fortuna
a este viaje estrepitoso
pa' que nos done una luna
donde besarte fogoso
bajo su hechizo, sobre una duna.

Invitemos a Cupido
a este viaje cadencioso,
pa' que fleche enternecido
a quién odia aún doloso
y poder sembrar con gozo
el amor esclarecido...

Este viaje presuroso
a constelaciones perdidas
es la esencia de mi vida,
es el fulgor poderoso
de tu silueta dormida
que se ajusta a la medida
de mi silueta sideral...

¡Pasión de un viaje astral!

Versos nerudianos.

Fuego sobre fuego
el hombre, ¿en qué anduvo?
Rueda tras de rueda
el hombre, ¿dónde anduvo?
lanza contra lanza,
flecha contra flecha,
misil contra misil,
el hombre, ¿con quién anduvo?.

Pirámides egipcias, pirámides mayas;
pirámides perdidas de la Atlántida,
Nazca extraña, Titicaca sideral,
insondable y majestuosa Macchu Picchu,
eternamente sentada en tu trono solitario.
Intangibles caricias de eras extraviadas en la extemporaneidad.

Cultural Alejandría de bibliotecas abrasadas,
Babilonia la grande de jardines voladores,
espiritual Jerusalén, cuna de religiones,
Cartago inviolable y violada hasta los cimientos
por la Roma imperialista y sedienta de sangre,
magnífica Troya, sucumbiendo ante la magna Grecia
por amor de una mujer legendaria y fogosa;
eternas ciudades naufragadas en las profundidades del inconsciente colectivo.

Historia, historia, historia, histórica fantasía,
fábula, mito, leyenda, épica y poesía,
y otra vez historia.
Eternizados países que se desvanecen tras la niebla de la espesa antigüedad.

¿Vomitarán los siete mares a la Atlántida progresista y milenaria?
¿Volveremos a viajar a las estrellas?

¡Volveremos
otra vez
como anteayer!

Un mundo diferente

Provengo de un mundo diferente
a este tan hermoso y fascinante,
yo vengo de un sitio titilante
con versos y fulgores de cometa.

Si vieras la cercana indiferencia
reinar en ese orbe clandestino;
me harías tu nuevo concubino
mujer de luna llena de paciencia.

Si vieras la posible paradoja
de atar y desatar lo imposible
creerías también todo posible,
risa y llanto, goce y congoja.

Yo vengo de un mundo elemental
de vacuas singularidades,
algunas mentiras son verdades
alguna verdad es irreal.

Alguna verdad es personal...

Sueño de cascada.

Aviva el resplandor de su mirada
el piélago sereno y salitroso,
soñando con su rostro tan hermoso
despierto desde un sueño de cascada
.

Paseando por la playa silenciosa
me encuentro una belleza esplendorosa,
parece una sirena esa damita
danzando de una forma tan graciosa
delante de mis ojos de eremita.
Se yergue ante mí, estatua bronceada
y es musa, esbelta ninfa dorada.
Un hálito de viento milagroso
con aire de soneto misterioso
aviva el resplandor de su mirada.

Me acerco sigiloso a la sirena
tal como estando atado a una cadena
y mientras pienso en qué puedo decirle,
agita misteriosa su melena.
Me acerco un poco más para pedirle
nombre, procedencia y si tiene esposo,
avanzo lentamente y tembloroso,
la miro y le sonrío brevemente
y parece alegrarse de repente
el piélago sereno y salitroso.

Me mira y me sonríe tiernamente
y mientras, permanece aun silente.
Criatura más gloriosa nunca he visto
ni creo vuelva a ver eternamente.
Resbala, se cae y yo le asisto.
Con rostro sorprendido y delicioso
y un aire algo soberbio y peligroso
me invita a que la siga, mas no puedo,
cobarde como soy, mejor me quedo
soñando con su rostro tan hermoso.

Insiste en invitarme mar adentro
lo intento, trato, nado, mas me encuentro
una ola tan gigante, cual muralla
que trato de evadir buscando el centro.
Aun así, me embiste la canalla
devolviendo a la orilla colorada
mi persona jadeante y maltratada.
Sangrante y malherido me levanto
y viendo al horizonte con mi llanto
despierto desde un sueño de cascada.

Sueño y vigília

Tal vez la vida sea un sueño,
y este extraño sueño sea vigilia;
tal vez tan sólo soy dueño
de palabras a guisa de homilía.

Dormiría diez mil años
cubierto de grama y flores,
me daría diez mil baños
con aromas de colores,
si pudiera despertar
sin un solo malestar.

Vuelvo a ver la madrugada
con éstos, mis ojos nocturnos,
vuelvo a sueños taciturnos
escalando una explanada.

Vuelvo a viajes siderales
alcanzando una hondonada,
tal vez mi vida sea la nada
y mis sueños sean banales.

Tal vez sea todo una ahogada
y silente carcajada.

Sencillez elemental

Hoy por hoy
decido esgrimir en silencio;
finalmente,
mis sueños de diatomea,
alcanzando la inevitable simplicidad
del coacervado,
deleitándome
con los orígenes de la vida.

Vida primordial y primigenia,
vida primorosa y primicial,
envuélveme en tu abrazo
efímero y eterno;
devuélveme
de una vez
la sencillez
de
la
partícula
cuántica
elemental.

Realidad y fantasía.

De las fuentes de mi inspiración
surgen trovas nuevamente
pletóricas de ciencia ficción
y de futurismo impaciente.

Con la prisa del presente
se nos escapa la vida
partida tras partida
en espacios inconscientes.

En espacios siderales
con muy pocos preavisos
y con menos compromisos
de números fractales.

Y me vuelvo cibernauta
en la internet navegando,
como frustrado astronauta
que se la pasa soñando.

Sueño con nebulosas
y galaxias errantes,
supernovas estrepitosas
y planetas orbitantes...

Sueño con la terraformación
de mundos ignorados
y me embarga la sensación
de haberme reencontrado.

Poblaré el universo
con mis deseos clonados,
y de mis versos ajados
surgirá nueva poesía...

¡Realidad y fantasía!

Mujer ausente

Calcúlate mi impaciencia;
mujer de oportunidades,
computando realidades
me inventaré tu presencia.

Y si aun así no llegaras,
con email te avisaría
sobre nueva fantasía
que en mi mente tú clamaras.

Y si aun así te negaras,
iniciaré travesía,
desde tu alma hasta la mía,
desde mi alma hasta tu cara.

Sifrina que no se inmola
seremos un alma sola
que el rancioso ocaso blinda;
aliado que no se guinda,
aliado que descolora
sólo en la última hora.





Sifrina: joven adinerada de Caracas, que se comporta y habla de una manera particular; propia de ese grupo, el de las sifrinas y sifrinitas.

Mitos.

Mitos de luna llena
recogiendo sus estrellas,
sobre cunas de centellas
las recuesta vena a vena.

Mitos de llanto claro
lloviendo sus ilusiones,
aspirando aspiraciones
enternece el cielo avaro.

Mitos de aurora pura
alboreando veleidades,
se sumergen las verdades
bajo manta claroscura.

Mitos de humanidades
compartiendo un mundo bello,
bastaría su cabello
para hermosear las edades.

¿Mitos o realidades...?

Metamorfosis (la estrella de mar)

En la bruma crepuscular
de un paisaje vespertino,
bajo un banco coralino,
una nimia estrella de mar
persiste en tratar de escapar
de sus aguas, hacia el este,
para trocarse en estrella celeste.

Se levanta, se dispara
hacia el cielo, cara al mar,
la nimia estrellita vulgar,
concubina de agua clara.

Se remonta en un momento
y; casi estrella celeste,
ya viaja rauda hacia el este
alcanzando el firmamento.

Vestida de estrella fugaz
por el cosmos se pasea,
y su propio espacio crea,
exitosa, feliz, audaz.
Ahora; estrella de alteza,
retoza y disfruta su empresa.

La máquina del tiempo

Me urge una máquina del tiempo
para corregir algunas cosas,
siempre ando a destiempo
buscando rimas y glosas.

Deseo viajar a Gondwana
(porque me da la gana),
Deseo visitar Pangea
(para que usted vea),
volar al lado de los pterosáurios
pasearme a lomo de dinosáurios.

Abarcar de un vistazo el continente,
serenamente...


Requiero una maquina del tiempo
urgentemente.

Juan Salvador Gaviota en Las Tunitas.

Si Juan Salvador Gaviota
no hubiera entrado al edén gaviotero;
-donde lo recibiera don Pedro Gaviota, ¿recuerdas?-
todavía estaría estrellándose
una y otra vez
contra los áridos escollos de Las Tunitas;
-antes de la vertical; escalofriante, bajada de Tacoa-
matándose y rematándose
una y otra vez
estúpidamente,
tontamente,
tan solo para superar el record de velocidad
que tienen los jets de propulsión a chorro
-Y qué chorro de lágrimas estaría vertiendo mamá Gaviota-
tan solo para romper la barrera del sonido
y entrar al libro Guinnes
como la gaviota más rápida del mundo.

Mamá Gaviota, al recibir la noticia de la remuerte de su hijo
pensaría: ¡ese muchacho, ya se desmadró otra vez!
mientras los bronceados niños tuniteros;
sentados a la vera de la calle
(con los pies columpiándose en el aire, de frente al barranco)
estarían todavía contemplando, disfrutando, gozando
(risa y risa)
del extravagante espectáculo.

Lástima que Juanito entró al cielo gaviotero;
porque ahora, nuestros chamitos tuniteros
solo pueden entretenerse jugando perinola,
rodando el trompo, ruchándose las metras,
cambiándose barajitas o volando papagayos
hechos por ellos mismos, con bambú, cabuya y papel cebolla.

Por cierto, éstos últimos, empujados por los vientos alisios,
también intentan romper la barrera del sonido.
¿Será que hay también un cielo, para los papagayos de papel cebolla?

Glosilla de las nebulosas.

De púrpuras y rosados
cantando las nebulosas
están sus alegres glosas
en el cosmos enturbiado.

Iniciando el abordaje
de un enorme trasbordador
me siento como un aviador
que prepara un nuevo viaje
sin tapujos ni equipaje.
Con tus sueños desbocados
de azules desmesurados,
invadiremos tonadas
augustas y coloradas
de púrpuras y rosados

Al fin alzaremos vuelo
hacia espacios infinitos,
derrumbaremos los mitos
que están anclados al suelo,
con la gracia de tu pelo
y con sangre de las rosas
fabricaremos hermosas
sonatas de envergadura;
así estarán; en la altura,
cantando las nebulosas

Emprendamos la odisea
encendiendo ya el motor
con los versos del amor;
para que esta nave sea
clamor de esperanza nea.
Anuncian estrepitosas;
estas llamas fabulosas,
un inicio de locura
pues tarareando en la albura
están sus alegres glosas

Mirando a mi alrededor
sólo veo espacio y frío
y ante tan cruel desvarío
apago presto el motor
y le rezo al Redentor.
Pero estando; tú, a mi lado
ya no estoy tan asustado,
porque tú eres el fulgor
que brilla con su esplendor
en el cosmos enturbiado.

Fantasía.

Fantasía
sinónimo de imaginación desbordada,
de evasión de realidades adversas,
de paréntesis agradable y luminoso.

¿Qué sería del mundo sin fantasías?
¿No es acaso la magia, una tecnología aun no descubierta?

Sin fantasía estaríamos viviendo en los árboles,
ni siquiera en las cavernas
adornadas con mitos y leyendas pictografiadas;
ni siquiera ante el fuego de una hoguera,
calentitos y protegidos.

Y es gracias al niño interior que nunca muere
que la ficción sobrevive incólume, indetenible,
trajeándose de modernismo y futurismo.
El pasado es hermoso, un baluarte incomparable,
base en el presente de un mañana que se extiende hacia nosotros.

¿Y qué más puedo decir?
¡Viva la fantasía!

El niño héroe

Un niño compra un trompo sin cabuya,
en el abasto frente a su casa,
le roba a su hermana todos los frascos de esmalte de uñas
y lo pinta de colores -al trompo-
en degradación de rojos satinados -los colores del trompo-

¡Y Voilá, magia!
vuela entonces
mas allá de este planeta -el niño-
(mientras se molesta la hermana)
mas allá de esta galaxia
(mientras se enfurece la hermana)
en su gigantesca nave trompo espacial esmaltada -la nave-
al planeta Turín
que existe tan sólo al otro lado de su imaginación -del niño-

Y las aventuras más sensacionales
vienen a su encuentro -del niño-
batallas épicas de guerras interplanetarias,
rescate de hermosas princesas estelares,
multitudinarias revoluciones galácticas,
caída de majestuosos imperios universales.
Y; súbitamente, él es el mayor héroe del universo todo -el niño-

No necesita juguete alguno
para salvar al universo -el héroe-
tan solo un trompo sin cabuya
y mucho esmalte de uñas,
y claro; también requiere de alguien cerca que se maquille -la hermana-.

Don Justino y Vuelveloco.

Don Justino y Vuelveloco
cabalgan raudos el llano;
el primero en su alazano,
el otro en asno de a poco.

Vuelveloco y Don Justino
son compadres desde atrás
y van cabalgando sin paz
por un estival camino.

Van buscando pleito cano
y alguna moza sin dueño,
por eso ponen su empeño
en recorrer todo el llano.

No tienen ningún amigo;
salvo el cigarrillo y el ron,
y aunque les falte razón
le cobran a su enemigo.

-¿A dónde van Don Justino
con tanta prisa irrequieta?.
¿Busca acaso una escopeta
que acabe con su destino?.

Porque aquí cargo la mía
que está pidiéndome un muerto,
y aunque me mienten el Tuerto
tengo buena puntería.-

Ya Vuelveloco se encona
y Don Justino se arrecha,
el Tuerto prendió la mecha
que a todo el llano detona.

El uno saca el machete,
Don Justino su pistola,
el cielo añejo se amola
con la furia del sainete.

El Tuerto apunta y dispara,
Don Justino hace otro tanto,
Vuelveloco; en un quebranto,
machetea cara a cara.

Vuelan flamingos y garzas,
el jaguar huye aterrado,
el caimán amilanado
se esconde tras de las zarzas.

El suelo resquebrajado
bebe la sangre de un sorbo,
el duelo ha sido tan torvo
que nadie vivo ha quedado.

Y cuentan en cada aldea
que el pleito no ha terminado;
que Don Justino, amargado
anda cazando pelea.

Vuelveloco y Don Justino
cabalgan llanos bravíos;
fantasmales y sombríos
por la vera del camino.

Buscando van al que es tuerto
por una deuda ya eterna;
que empezó en una taberna
por su moza y un entuerto.


Desvaríos

Las estaciones
originaron civilizaciones
en las pérgolas del camino
o tal vez los pergaminos
anunciaron de antemano
el gran poder de una mano
con el pulgar oponible.

Es plausible
que toda la ciencia evocada
surgiera del centro de la nada
en un principiante comicio,
cuando problema y desperdicio
se unieron en el invierno inquietante
pactando con un homo infante
que apenas dejaba el edén.

¿Por quién
tañen hoy las campanas?
¿Por quién
suenan ahora las vanas
cuerdas de una guitarra egoísta?
El mundo se ha hecho artista
y el universo es ahora escenario:
pigmeo infinito, erario
de sueños haciéndose mito.

Disfruto
del tedio más claro del ciel
Degusto
los sorbos del vino y Luzbel
me encanta, me agobia, seduce
me hechiza, me aturde, se luce
me tienta, me invoca, transluce
en esta aurora boreal
desubicada...

Volviendo a la nada
origen de todas las cosas
pregunto al sudor de las rosas
si sangran de acuerdo al destino;
son cruces ornando el camino
las rosas pintadas de sangre...

Son cristos bañados en sangre,
son cristos bruñidos en sangre...

Desgaste burdo de un mural.

Desgaste burdo de un mural
a lomo de cabalgatas,
¿volverán las fragatas;
con su aleteo natural,
a adornar lo costanero
de tu belleza bendita?

Que el cielo me permita
devorarte con esmero,
porque devorarte quiero,
así serás de bonita.
Y con un toque de gozo
pueda besar tu esbeltez,

tu talento, tu sencillez,
y aunque tan sólo sea un trozo
de tu agraciada desnudez,
tan exótica y atrevida.
Quiero entregarte, querida,
sexo salvaje y sideral...

Desgaste burdo de un mural
a lomo de serenatas,
¡retornarán las innatas
aspiraciones bandidas
de ser parte de tus vidas
para toda la eternidad!:

Sueños de mocedad.

Cuando fuí un niño

Cuando fui un niño
yo era invencible, imbatible,
yo era Aquiles sin su talón,
yo era Sansón, con melena de acero inox,
yo era Superman con blanca capa de algodón
a guisa de toalla.

Y así, saltaba en vuelo raudo
desde la cima más alta del escaparate
hasta las profundidades insondables del colchón
sobre la tibia cama.

Cuando paseábamos en el Fairlane de papá
yo siempre me instalaba junto a la ventanilla
del lado derecho,
y si llovía
el auto no era auto:
era submarino nuclear,
y a través del cristal periscópico de la ventana
se divisaban; nítidos, los restos de la Atlántida.

Cuan
do yo era un niño
cualquier trompo era un cohete,
cualquier perinola era una nave espacial,
cualquier yoyo era un platillo volador,
y nunca me aburría como lo hago ahora
cuando era niño.

Constelaciones de alegría

Si pudiera disparar rayos láser intensos,
disolvería tu amarga incerteza,
así, abordando la nave "Proeza",
podríamos viajar a soles más densos.

Solo digo que la naturaleza
que observas en nuestro hermoso planeta,
es apenas una pizca discreta
de la totalidad de la belleza.

Déjame mostrarte al brillante Sirio,
déjame llevarte al Cinturón de Orión,
cierra tus ojos y abre tu corazón;

iremos sobre pétalos de lirio
mucho mas allá de cualquier ilusión;
aun mas allá de cualquier fantasía.

Preñados de valiente algarabía,
haremos cósmica nuestra poesía
entre constelaciones de alegría.

Carnavalesco.

Caracas es Metrópolis,
Caracas es Ciudad Gótica:
¿dónde están los paladines
que luchan por la justicia?



Huyeron despavoridos
a las pantallas de antaño,
hace ya muchos años.



¿Dónde está el salón de la justicia?
-en el polo norte, sobre auroras irreales.

¿Dónde mi dulce Marvila?
Gatúbela ha rasgado mi alma
y Batichica mientras tanto
jugaba al Carnaval con bombas de agua,
bañándose de lo lindo
de pies a cabeza...



Esa,
- la cabeza-

yo la he perdido
hace eones
en terruños extraños de fábulas silentes,
a orillas del Burate
y la he recogido en el boulevard de Sabana Grande;
en un hotel de tercera,
lejos de sitos costeros...



Esa, mi cabeza
ya no la extraño,
deambulo disfrazado
de vil decapitado
para despistar al hampa,
que se ha soltado el moño
y el cinturón y todo, todito, todo...



Anda en pelotas por las calles de Metrópolis
el hampa desatada
¿y Superman?
-Bien, gracias-, manda saludos desde Criptón
desde su agujero negro, negruzco, negro
como esta ciudad sin futuro.


Amor virtual (jeje, es jugando)

LOS HECHOS

Tengo un amor muy secreto
que es amor adolescente.
Tengo un problema en la mente
que no es juego, si no un reto.

Amo a dos damas virtuales;
las reinas del video juego,
con pasión, ternura y fuego
de llamaradas irreales.

Lara Croft es una de ellas,
Jill Valentine es la otra;
ambas son de lo más bellas...

Mi alma a la tele se empotra
por su audacia y valentía;
¿o será por cobardía
de mi cor despedazado?

¡Cuando menos no es pecado...!


Conclusión:

Soledad impertinente
creadora de mis glosas:
¿me enamoras de las diosas
que viera el televidente?

Soledad que oyes mis ruegos
cantando un triste soneto:
¿me enamoras cuando meto
mi nariz en video-juegos?.

¡Cómo amo a Jill y a Lara,
aventureras hermosas
quienes siempre dan la cara
en posturas peligrosas!

¿Me enamoras de la ignara
virtualidad deliciosa?...

¡Qué soledad más ociosa
la que juega esplendorosa
con mis tontos sentimientos
en estos vanos momentos!

Alas de cera.

Blindaré mis alas de cera
con la indestructible quimera
de tu mirada de titáneo,
y volaré audaz y espontáneo
hacia el arso sol; nuevamente,
y aleteando furiosamente
esta vez compraré su fulgor.

Quizás lo adquiriré por amor
y envuelto en papel satinado,
te lo entregaré enamorado
de tu hermosa sonrisa boreal.

Tal vez, encontraré en el cereal
que; goloso, como día tras día,
un nimio rayo de fantasía:
el cupón mágico y sagrado
que me dejará emocionado
al darme a ganar tu corazón:
continua y despiadada ilusión
que se perpetua al infinito...
nuevamente
eternamente...